Me levanto cuando el sol sale, tranquila mañana. Calma, los pájaros vuelan por el cielo azul. Todo está tranquilo, en paz. Aún estoy sonámbulo, se respira paz. El sueño, el descanso, ha sido bueno, era bonito. Tranquilamente me digo que debo tomarme un café, para empezar el día, es el ritual de la mañana. Cargo la taza de la cafetera, un recuerdo me dice que el mundo esta boca abajo, que todo está echo una mierda, que si corruptelas, que si crisis, que si guerras... Creo que no es verdad, que eso es una pesadilla, que es incierto, que el mundo está en la dicha en la felicidad, como mi cielo azul, con sus pájaros cantando, y el cuadro inmenso de un horizonte de nubes grandiosas cargadas de vida y esperanza. Apago la hornilla, el café está preparado. Quisiera quedarme aquí. En este mundo particular mío, sin mentiras, sin sospechas, sin defensa...pues nada hay que temer. Pero hay que despertar, entonces el primer sorbo, el primer cigarro de la mañana, ...